Guía de estimulación temprana y rotación de juguetes de 0 a 24 meses
A través de la estimulación temprana bien orientada, el adulto no busca entretener constantemente, sino diseñar una propuesta de materiales adecuada al momento neuroevolutivo del niño
para que este despliegue sus recursos de observación, lógica e imaginación.
Ofrecer un abanico saturado de juguetes en el suelo satura la capacidad perceptiva. Una estrategia eficiente consiste en:
Seleccionar un número reducido de materiales y guardar el resto fuera de su alcance visual.
Intercambiar los objetos periódicamente. Al reencontrarse con un recurso previo, el niño profundiza en el descubrimiento de sus cualidades físicas (peso, textura, causa-efecto) desde un nivel de maduración superior.
Para acompañar el desarrollo infantil respetando la perspectiva Montessori, los materiales deben responder a la necesidad motriz y cognitiva de cada fase:
Etapa: 0 a 4 meses Enfoque de exploración: Vínculo, contraste visual y seguimiento. Materiales sugeridos: Rostros de los cuidadores, objetos de alto contraste (negro, blanco, rojo, amarillo) a 20-30 cm.
Etapa: 4 a 12 meses Enfoque de exploración: Causa-efecto y discriminación táctil y sonora. Materiales sugeridos: Sonajeros de madera o metal, pelotas con texturas, aros y recipientes para golpear o arrojar.
Etapa: 12 a 18 meses Enfoque de exploración: Actividades presimbólicas y esquema corporal. Materiales sugeridos: Objetos para llenar y vaciar, encajar, apilar torres sencillas de 2 o 3 bloques.
Etapa: 18 a 24 meses Enfoque de exploración: Imitación diferida, lenguaje y creatividad. Materiales sugeridos: Muñecos, vajilla de juguete, combinados con cajas de cartón y telas (materiales neutros).
Para conectar la experiencia sensorial con la incorporación de vocabulario, se aplica esta secuencia pedagógica:
Asociar: El adulto señala el objeto y nombra la cualidad de forma concisa ("Este es el azul").
Reconocer: Se invita a la interacción mediante el juego ("¿Puedes tocar el azul?").
Recordar: Se formula la pregunta para que el niño recupere el concepto de forma autónoma ("¿Puedes decirme qué color es este?").
El acompañamiento respetuoso del adulto respeta las siguientes fases de movimiento:
Fase 0 a 9 meses (Sostén postural y giros): Trabajo de Tummy Time (juego boca abajo bajo supervisión) para fortalecer cuello y espalda, estímulos laterales para favorecer el volteo y apoyo paulatino en la sedestación.
Fase 10 a 18 meses (Desplazamiento y bipedestación): Fomento del gateo cruzado para la integración interhemisférica del cerebro, actividades bimanuales y desplazamiento lateral sujetándose de mobiliario bajo sin jalar sus brazos hacia arriba.
Fase 19 a 24 meses (Precisión y reequilibración): Caminatas sobre terrenos irregulares (pasto, arena), juegos de empuje y arrastre con peso y ejercicios de precisión fina (pinza digital con pulgar e índice).
Saber qué propuesta ofrecer en el momento justo transforma el juego cotidiano en el vehículo perfecto para que el niño estructure su pensamiento y alcance su máximo potencial.
Stamm, Joan; Neurociencia Infantil. El desarrollo de la mente y el poder del cerebro de 0 a 6 años, Ed. Narcea, 2019.
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Mangione, Peter L. (Ed.); El cuidado del niño de cero a tres años en grupo: Una guía para el desarrollo cognitivo y el aprendizaje, California Department of Education, 2016.
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Asociación de Montessori; Vacaciones con Montessori 3 años, Edición pedagógica.





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